Lograr vivir sin plástico se ha convertido en una prioridad para salvar el planeta. El plástico está contaminando cada rincón de nuestro planeta y en los últimos 70 años hemos producido suficiente plástico como para envolver la Tierra completamente. El impacto ambiental que esto genera es muy elevado. Toneladas de estos plásticos terminan en los océanos, donde permanecen hasta mil años hasta su total degradación. Esta degradación del material plástico es además mucho más lenta en el agua que en tierra, teniendo un enorme impacto sobre la fauna marina. Esta invasión del plástico parece que no ha hecho más que empezar. Una gran cantidad de los objetos que utilizamos a diario contienen plástico en mayor o menor medida. Estamos rodeados de plástico.

Evitar el uso del plástico no es fácil y conseguir vivir sin plástico puede convertirse en todo un reto. Vivir completamente sin plástico hoy en día es casi imposible. Sin embargo,  intentar reducir su consumo en nuestro día a día al mínimo ya es una gran aportación. A continuación daremos algunos consejos para evitar el plástico

Comprar a granel

Cada vez es más fácil encontrar establecimientos que venden a granel alimentos como legumbres, frutos secos o especias. Se trata de productos que se venden en los supermercados envueltos en una gran cantidad de plástico. También se pueden comprar a granel otros muchos productos, como los productos de limpieza o de higiene personal.

Almacenar y transportar sin plástico

Habitualmente almacenamos los alimentos en fiambreras de plástico. Estas fiambreras son fácilmente sustituibles por fiambreras de otro material como el cristal. Sin embargo, el cristal puede ser un material incómodo para llevar cuando se sale de casa, pudiendo utilizarse fiambreras de otros materiales como el acero inoxidable. Para las botellas existe la alternativa de las ecobotellas o botellas reutilizables de distintos materiales no plásticos.

A la hora de hacer la compra son de gran utilidad las bolsas de tela reutilizables. Para comprar frutas y verduras es más recomendable hacerse con bolsas de malla de materiales no plásticos como el algodón.

Las cajas de plástico para almacenar ropa en casa también tienen que desaparecer. Se pueden sustituir por bonitas cajas de madera o incluso por cajas de tela o cartón, que además lucen más bonitas y decorativas.

Menaje del hogar sin plástico

Es increíble la cantidad de plásticos que se esconde en nuestras cocinas. Las sartenes, por ejemplo, además de que la gran mayoría tienen el mango de plástico, muchas están realizadas de materiales tóxicos. Es por tanto recomendable el uso de sartenes ecológicas de materiales más sostenibles como el vidrio o el acero. Los mangos de los cubiertos, sobre todo de los cuchillos y de los pelapatatas también suelen ser de plástico, aunque fácilmente sustituibles por cubiertos con mangos de madera.

Si hay niños en casa puede que tengan utensilios de plástico, posiblemente incluso con compuestos que se han demostrado nocivos para el consumo humano, como el bisfenol A o los ftalatos. Muchas corrientes educativas, como la corriente Montessori, apuestan por que los niños desde muy pequeños comiencen a comer y beber en platos y vasos de materiales rompibles, favoreciendo así su autonomía y evitando además este material tan dañino. Pero si los niños aún son demasiado pequeños, una opción no rompible son los utensilios de cocina de bambú, un material natural libre de tóxicos.

Evitar productos desechables

La gran mayoría de los productos desechables contienen plástico. Incluso las servilletas de papel vienen envueltas en plástico y son fácilmente sustituibles por servilletas de tela. Las clásicas cañitas o pajitas para beber se pueden encontrar ya de otros materiales reutilizables, como el acero inoxidable.

Un producto plástico desechable y muy difícil de reciclar es el cepillo de dientes. Los cepillos de dientes están compuestos de distintos materiales unidos de forma que hacen prácticamente imposible su reciclaje. Como en este caso no se puede evitar que sea desechable, lo que recomendamos es buscar un cepillo de dientes con la menor cantidad de plástico posible. Para ello existen cepillos con el mango de madera de haya o de bambú. Para lograr vivir sin plástico y que el cepillo sea completamente biodegradable, las cerdas del cepillo tendrían que ser de jabalí. Una alternativa son los cepillos de mango biodegradable y cerdas de nylon-6, que también suponen una importante reducción del plástico.

Vestir con tejidos naturales

Una gran cantidad de prendas de vestir disponibles en las tiendas contienen algún tejido sintético que incorpora material plástico. Ejemplos de estos plásticos son el poliéster, la poliamida o el acrílico. A la hora de ir de comprar hay que vigilar, por tanto, que la prenda que compramos sea 100% de productos naturales como el algodón, la lana, la seda, el lino o el cáñamo.

Evitar cosméticos con plástico

La mayoría de cosméticos y productos de higiene contienen microplásticos como el polietileno o el polipropileno. La forma más segura de evitar los plásticos en este caso es la fabricación casera de productos como jabones y cremas. Otra forma de al menos reducir la cantidad de plástico es comprando cosméticos ecológicos.

Para que sirva de inspiración, os dejamos la historia de Patricia y Fernando, que han logrado vivir sin plástico.