La palabra flexitariano apareció por primera vez en los años noventa, nace de la fusión de dos términos, flexible + vegetariano = flexitariano. Con el flexitarianismo se identifican todas aquellas personas que basan su alimentación en una dieta vegetariana y que de forma ocasional incluyen en su dieta productos animales.

No existen medidas exactas que determinen la cantidad de carne o pescado que puede ingerir un flexitariano. Algunos hablan de un límite de 2 o 3 veces por semana, otros hablan de una alimentación 90% vegetariana, pero la realidad es que simplemente cada persona elige sus propios límites basándose en sus convicciones. Simplemente rechazan el consumo excesivo de carne, que atiende mas a motivos económicos que nutricionales, y deciden consumir productos cárnicos únicamente de forma ocasional. No hay alimentos prohibidos, no hay cantidades estrictas que cumplir, parece que lo que marca la alimentación de un flexitariano son mas bien temas éticos y de salud. La gran mayoría de flexitarianos intentan además evitar carne procedente de ganadería industrial y pescado de piscifactoría. Los flexitarianos intentan elegir alimentos más sanos y mas respetuosos con el medio ambiente, por esto limitan el consumo de productos animales.

Para ser mas precisos, el flexitariano no es un tipo de vegetariano, porque esta dieta excluye totalmente productos animales e incluso, en algunos tipos de dieta vegetariana como la vegana, lácteos y huevos. Algunas asociaciones vegetarianas han declarado no reconocer la dieta flexitariana como una categoría del vegetarianismo y la ven como algo paradójico y de difícil comprensión, según ellos no se puede ser vegetariano y comer carne a la vez.

Dos motivos para ser flexitariano

En primer lugar, muchos eligen ser flexitarianos apostando por una alimentación sostenible. En la actualidad se consume muchísima carne de forma totalmente descontrolada. Tal exceso no es necesario desde un punto de vista nutricional y resulta insostenible del punto de vista medioambiental. La gran mayoría de las explotaciones ganaderas tienen un fuerte impacto medioambiental y no garantizan condiciones de vidas dignas para los animales. La única forma de parar este proceso devastador es dejar de comer carne a diario.

A partir de este presupuesto los flexitarianos deciden disminuir drásticamente el consumo de productos cárnicos y deciden consumirlos solo de forma ocasional. Los flexitarianos consumen carne solo de forma esporádica incluso algunos solo si proviene de ganadería ecológica, que garantiza buenas condiciones de vida para los animales y es compatible con el medio ambiente.

En segundo lugar, este tipo de dieta es más saludable porque mezcla todos los beneficios de una dieta vegetariana rica en fibras y baja en grasa saturadas con las aportaciones de vitaminas del grupo B y proteínas de los productos cárnicos.

El número de flexitarianos está en contaste aumento en todo el mundo, de hecho la mayoría de flexitarianos no saben que lo son y ni siquiera conocen la existencia de este término, simplemente basan su alimentación en una dieta vegetariana y comen carne o pescado solo de forma ocasional cuando salen a cenar o en ocasiones especiales.

La dieta flexitariana se parece mucho a la alimentación que hemos tenido hasta hace unos 50 años, cuando comenzó a aumentar de forma exponencial el consumo de productos cárnicos. Este tipo de dieta parece casar perfectamente con dietas ecológicas que intentan consumir productos naturales mas sanos y mas respetuosos con el medio ambiente. En definitiva, podemos decir que los flexitarianos buscan una alimentación sostenible y se podrían definir como un tipo de dieta ecológica y sostenible mas que un tipo de dieta vegetariana.