El ecoturismo es una tendencia al alza, pero todavía muchos lo confunden con turismo rural o simplemente con ir a visitar un parque natural. No es tan simple, el ecoturismo tiene que cumplir unas características determinadas para que las actividades que hacemos durante nuestras vacaciones puedan definirse como ecológicas.

El ecoturismo es un turismo sostenible, responsable, enfocado en la protección del medio ambiente y en la lucha contra la pobreza de la población autóctona. Se caracteriza por seguir una filosofía proteccionista en cuyo marco se desarrollan todas sus actividades, con el mínimo impacto medioambiental y el máximo respecto hacia la cultura y costumbres de las poblaciones locales.

Según la OMT (Organización Mundial del Turismo ), el ecoturismo debe cumplir las siguientes características para ser considerado como tal:

  • Toda forma de turismo basado en la naturaleza en la que la motivación principal de los turistas sea la observación y apreciación de esa naturaleza o de las culturas tradicionales dominantes en las zonas naturales.
  • Incluye elementos educacionales y de interpretación.
  • Generalmente, si bien no exclusivamente, está organizado para pequeños grupos por empresas especializadas. Los proveedores de servicios que colaboran en el destino tienden a ser pequeñas empresas de propiedad local.
  • Procura reducir todo lo posible los impactos negativos sobre el entorno natural y sociocultural.
  • Contribuye a la protección de las zonas naturales utilizadas como centros de atracción de ecoturismo.

Es fundamental que se generen beneficios que ayuden a las comunidades locales a crear empleo de calidad y a gestionar las zonas naturales con fines conservacionistas. Por ejemplo, comer en un restaurante a pocos metros de una playa no es ecoturismo, aunque la playa sea estupenda y la comida exquisita. Tampoco es necesariamente ecoturismo el hecho de hacer turismo en una playa virgen, un bosque o un parque natural. Por tanto debemos olvidarnos de las grandes cadenas de hoteles y de los viajes al estilo “todo incluido”.

Los ecoturistas planean sus vacaciones pensando en el medio de transporte, el alojamiento, la comida y las actividades que se pueden hacer en lugar elegido. La personas acostumbradas a vivir de forma sostenible y responsable, quieren continuar con sus costumbres también durante sus vacaciones y no están dispuestos a cambiar su estilo de vida durante el mes de agosto.

El ecoturismo es un sector que crece rápidamente y en España se está ampliando la oferta gracias a la presencia de parques naturales y al enorme patrimonio histórico, así como a distintas iniciativa promovidas por las poblaciones anfitrionas. No obstante, queda mucho trabajo por hacer, la oferta no es tan amplia como nos quieren hacer creer los distintos operadores turísticos. Encontrar alojamiento y restaurantes compatibles con esta filosofía de viaje no es tan simple. Muchos operadores turísticos se anuncian como operadores de ecoturismo pero en realidad no lo son.

El tema de más difícil solución para el ecoturista es la comida. Para una persona acostumbrada a alimentarse de forma ecológica ir de vacaciones puede ser un problema, más aún si se basa en una dieta flexitariana, vegetariana o vegana.