El huevo es un alimento básico que forma parte de muchas dietas españolas, tanto por su alto aporte proteico como por su precio asequible. En España se consumieron 390,4 millones de kg de huevos en el último año (magramagob), dato que da una idea de la importancia que tiene este alimento.

En los últimos años se ha generado un gran debate acerca de la forma de producción de los huevos. Dicha producción está regulada por una normativa europea que obliga a los productores a etiquetar cada huevo y a informar a los consumidores acerca de su forma de producción. Con esta normativa se pretende impulsar el “Modelo Europeo de Producción de Huevos”, que tiene como finalidad el bienestar y la salud animal, la seguridad alimentaria y el respecto del medio ambiente

Con esta normativa, considerada la más exigente del mundo (inprovo ), el productor tiene que cumplir unos requisitos mínimos y tiene que marcar el huevo para que el consumidor pueda identificar el sistema de cría y su procedencia, indicando la granja, la localidad en la que se ubica y el país.

A pesar de esta normativa tan “exigente”, se permiten prácticas que, según nosotros ( y la mayoría de ecologistas y animalistas), no respectan el bienestar animal. Por eso a los consumidores nos importa entender la información que aportan las etiquetas impresas sobre los huevos, adquiriendo así consciencia de lo que estamos comprando.

Este es un ejemplo de código impreso en la cascara de todos los huevos con tinta aprobada para uso alimentario:

0ES12345678

La información mas importante se encuentra en el primer dígito del código. Este dígito puede tener un valor entre 0 y 3 e indica el método de cría de la gallina, que puede ser uno de los siguientes (elpais.es):

  • con el número 3 se identifican huevos de gallinas criadas en jaula ( sin libertad de movimiento).
  • con el número 2 se identifican huevos de gallinas que han tenido un gallinero en el que moverse libremente y que cuenta con zonas de descanso.
  • con el número 1 se identifican huevos de gallinas que, además de tener su gallinero, también tienen un corral al aire libre.
  • con el número 0 se identifican huevos de producción ecológica, que además de tener su gallinero y su corral al aire libre, han sido alimentadas con pienso ecológico.

Los dos siguientes dígitos indican el país de producción (ES en caso de producción española) y los restantes dígitos sirven para identificar la provincia, la ciudad y la granja de producción. Dicha información sobre la procedencia se puede consultar en la página huevos.org .

Se consideran aptos para el consumo humano directo los huevos frescos, denominados huevos de categoría A, que cumplen los siguientes requisitos ( huevos.org ):

  • Cáscara y cutícula: normales, limpias e intactas.
  • Cámara de aire: de una altura no superior a 6 mm. En el caso de huevos comercializados con la mención «EXTRA», no podrá ser superior a 4 mm.
  • Clara: transparente, sin manchas, de consistencia gelatinosa y exenta de materias extrañas de cualquier tipo.
  • Yema: solo visible al trasluz como una sombra, sin contorno claramente discernible, que no se separe del centro al someter al huevo a un movimiento de rotación y sin materias extrañas de cualquier tipo.
  • Germen: desarrollo imperceptible.
  • Olor: ausencia de olores extraños.

Los huevos que no cumplen estos requisitos pertenecen a la categoría B, no son considerados frescos y no son aptos para el consumo directo. Estos huevos solo pueden ser destinados a su transformación en industrias alimentarias autorizadas para la fabricación de ovoproductos, que procesan el huevo por calor para eliminar los riesgos sanitarios y obtener un producto seguro ( inovo ).

Los huevos frescos (categoría A) se clasifican en función de su peso en cuatro clases:

  • XL: súper grandes: de 73 g o más.
  • L: grandes: de 63 a 73 g.
  • M: medianos: de 53 a 63 g.
  • S: pequeños: menos de 53 g.

La práctica permitida e incluida en la normativa que nosotros consideramos más criticable, es la relativa a las condiciones de vida de las gallina de jaula (tipo 3). Se calcula que en España el 95% de los huevos que se consumen son de gallinas criadas en jaula ( abc.es ) con poca ( o ninguna) libertad de movimiento. En el año 2012 entró en vigor una normativa europea que obligó a todos los productores de huevos tipo 3 a adaptar sus instalaciones a los nuevos requisitos mínimos. Esto provocó un impresionante subida de los precios dado que la mayoría de los productores españoles tuvieron que adaptar sus instalaciones. Hasta la fecha se preveía la existencia de 10 animales, con una superficie por unidad de 550 centímetros cuadrados. Con la nueva reglamentación, las jaulas deben ser más grandes, para 20 animales y con una superficie de 750 centímetros cuadrados por animal. Con la nueva normativa se han introducido nuevos factores como por ejemplo la composición del suelo, la disponibilidad de bandejas para el baño con arena y una cortinilla para que la gallina hagan la puesta en intimidad ( elpais.es ). Sin embargo, a nosotros nos parece que estos nuevos requisitos del 2012 para las gallinas de tipo 3 siguen sin ser suficientes para garantizar una vida saludable de los animales y un huevo de calidad.

Como ocurre siempre, hay varios estudios mas o menos rigurosos que intentan demostrar o refutar la calidad y los beneficios de los alimentos ecológico. En nuestra opinión, la calidad del huevo depende directamente de la nutrición y las condiciones de vida de la gallina ponedora. Nosotros aconsejamos el consumo de huevos de tipo 0 (ecológicos) por su calidad, frescura y ausencia de colorantes, y por todas las ventajas de consumir productos ecológicos. Si te interesa tener mas información acerca de las malas prácticas a las que son sometidas las gallinas en jaula te aconsejamos el siguiente artículo: vivalebio.com . Y si aún no estás convencido haz tu mism@ la prueba, compra huevos ecológicos y coméntanos si te parecen iguales a los de tipo 3 en el color, el olor y el sabor.