En España se producen muchos vinos de calidad , pero solo unos pocos tienen el etiquetado de vino ecológico. Un vino se puede definir como ecológico solo si cumple unos requisitos muy estrictos. En primer lugar, las uvas tienen que proceder de cultivos ecológicos y además se tiene que cumplir la normativa europea que certifique el proceso de producción del vino. Todo esto con el objetivo de reducir al mínimo la presencia de sustancias tóxicas en el vino.

Diferencias entre vino ecológico y tradicional , el marco legal

En febrero de 2012 la UE establece el nuevo marco legal para la certificación del vino ecológico. Por esto las etiquetas de vino ecológico se pueden usar solo desde la vendimia del 2012. Antes de esta fecha existían normas que no cubrían totalmente el proceso de producción del vino, todas estas normativas han sido sustituidas por la actual, más completa y segura.

El reglamento establece que los vinos ecológicos deben ser producidos a partir de uvas ecológicas, que cumplan con todos los requisitos de la agricultura ecológica.

Además, el reglamento establece límites muy escritos para las sustancias permitidas durante el proceso de producción del vino. Muchas prácticas de uso habitual en la producción de vino convencional quedan prohibidas, como por ejemplo la desulfuración y la desalcoholización. La diferencia principal está en el límite permitido de sulfitos, que es muy inferior al permitido en el vino tradicional. Como podemos ver en la siguiente tabla el nivel de sulfitos es 50 mg/litros inferior al vino convencional. En el caso de un vino con un contenido de azúcar residual superior a 2g/litro el diferencial se reduce y puede ser de 30 mg/litro.

Vino ecológicoVino convencional
Vino tinto100 mg/litro150 mg/litro
Vino rosado y blanco150 mg/litro200 mg/litro

Sulfitos: qué son y para qué sirven

Los sulfitos son aditivos con acción conservante y antioxidante. Se encuentran en muchos alimentos, en particular son conocidos por ser usados en el vino.

Según la normativa comunitaria solo es obligatorio señalar en la etiqueta la presencia de sulfitos si el producto contiene más de 10 mg/litro. El motivo es que este ingrediente es alérgeno y puede causar problemas en la salud de las personas tales como diarreas dolores de cabeza y vómitos. Los sulfitos se etiquetan con códigos desde el E-220 hasta el E-228.

Los productores de vino ecológico intentan usar la menor cantidad posible de sulfitos, y esto lo consiguen con uvas de más calidad y cuidando meticulosamente el proceso de producción. El vino sin sulfitos es una leyenda y algunos lo definen como una utopía. Muchos productores declaran que es imposible garantizar la calidad y la conservación del vino sin el uso de dicha sustancia. De momento lo único cierto es que los vinos ecológicos contienen una cantidad muy inferior de sulfitos y de otras sustancias químicas.